La Federación Andaluza de Familias Numerosas respalda a la Asociación de Vivienda y Apartamentos Turísticos de Andalucía, AVVAPro, y alerta de que la subida del IVA encarecerá las vacaciones de miles de familias.

La Federación Andaluza de Familias Numerosas (FAFAN) ha expresado su apoyo a la Asociación de Viviendas y Apartamentos Turísticos de Andalucía (AVVAPro) ante la posible subida del IVA que estudia el Gobierno para este tipo de alojamientos, al considerar que supondría un importante perjuicio para las familias y, de manera especial, para las familias numerosas.

Las viviendas y apartamentos turísticos representan, en la mayoría de los casos, la alternativa más adecuada para quienes viajan con varios hijos, al ofrecer espacios amplios, cocina, zonas comunes y una mayor comodidad para la convivencia familiar, además de permitir un mayor control del presupuesto durante las vacaciones.

Las familias numerosas ya soportan un sobrecoste en prácticamente todos los ámbitos de su vida. Encarecer también sus vacaciones supondría poner una barrera más al derecho de disfrutar de un tiempo de descanso en familia.

La subida del IVA del 10% al 21% repercutirá directamente en el precio final que pagan las familias, reduciendo sus posibilidades de viajar en un contexto marcado por el incremento del coste de la vida y la pérdida de poder adquisitivo.

Cualquier reforma fiscal debe tener en cuenta el impacto que puede generar sobre las familias, especialmente sobre aquellas con mayor número de hijos, para quienes el acceso a otros tipos de alojamiento resulta, en muchas ocasiones, económicamente inviable o poco adaptado a sus necesidades.

Por consiguiente, la Federación Andaluza de Familias Numerosas muestra su respaldo a las reivindicaciones planteadas por AVVAPro y hace un llamamiento al Gobierno para que reconsidere una medida que afectaría tanto a miles de familias como a un sector estratégico para el turismo andaluz.

Defender un turismo accesible para las familias es también defender la conciliación, el bienestar y el derecho de los niños a disfrutar de tiempo de calidad con sus padres. Las políticas públicas deben facilitar la vida de las familias, no hacerla más costosa.